... Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía.
-- Simón Bolívar
¿Por qué fuimos a votar?
El Presidente ordenó referéndum y nosotros fuimos a votar aunque ya le habíamos dicho NO en diciembre de 2007. ¿Por qué fuimos a votar con un poder electoral sospechoso cuyos procesos siempre han estado sumergidos en un mar de dudas? El Presidente ordenó referéndum y nosotros volvimos a votar! ¿Será esto una señal de que nos estamos acostumbrando a obedecerle?
No me digan que la oposición ganó terreno porque eso no me sirve ahora. Me serviría tener instituciones imparciales y entonces perder sería diferente. Sería un buen perdedor. Pero en estos últimos años el derecho a elegir se ha escondido detrás de una democracia fingida.
Me siento dentro de un time loop, dando vueltas en un círculo.
2 comentarios:
Pero cuando el 'árbitro imparcial' dijo que habían ganado entonces si fuiste un buen ganador. ¿Que cambió ahora?.
Y coloco arbitro imparcial entre comillas por que yo participé como miembro de mesa junto a compañeros del bloque del NO, y creo que al menos en mi centro te puedo dar fue que no hubo ningún tipo de trampa, ni siquiera alguna irregularidad.
El hecho de que en los demás centros también hayan miembros de ambas opciones y de que todo el proceso desde la instalación de las maquinas sea llevado a cabo por estos me lleva a pensar en lo difícil de hacerle trampa a este proceso. Pero bueno, respeto tu opinión y tu desconfianza.
Sólo me gustaría que se aceptara la derrota como la victoria, sin pataleos.
También es trajicomico que cites y citen a Bolívar, cuando el salió del poder quizá defendiendo ese mismo principio, que no es la alternabilidad si no la alternancia, y fue traicionado y apartado por los caudillos que gobernaron Venezuela hasta tiempos de Gómez.
Sólo un par de cosas que quería sacarme del pecho, un saludo.
@Víctor Sí, ya sé que podría parecer que fui un buen ganador en diciembre de 2007, pero no es que yo haya aplaudido al poder electoral sólo porque ganó mi opción en aquél entonces. Creo que esa victoria fue un golpe de suerte donde la magnitud del rechazo a la reforma les agarró de imprevisto, impidiéndoles perpetrar la trampa. Claro, es mi hipótesis pero en todo caso, el hecho de que esa vez la cosa haya estado a mi favor no me hace empezar a confiar en ellos ciegamente.
No es que yo pueda comprobar la trampa pero ¿cómo saber que no la hubo? ¿cómo descarto la posibilidad de la trampa? ¿puedo estar seguro de que la persona que tiene todo el poder, y que quiere mandar eternamente, respeta la voluntad del pueblo cuando la mayoría de los votos no son a su favor? No encuentro respuestas y es ahí, en ese intermedio donde yace mi duda, mi desconfianza.
No veo transparencia ni credibilidad y sin éstas no me siento representado en ninguna institución. La democracia luce precaria y vulnerable.
Gracias por participar, Víctor. Saludos!
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