La inspiración para este post la tomo de aquella elocuente gráfica de WEIL, donde RCTV está a punto de ser ejecutado por la irracionalidad del autoritarismo. Así sucedió hace un año. Las horas transcurrieron con la programación especial de aquél 27 de mayo y ya a las 11 de la noche comenzaba a sentirse la inminencia del cierre.
Si tengo que describir aquellos últimos minutos, los resumiría en tres momentos:
El mensaje de Eladio Lárez: El cierre era inminente. Sentí como nunca antes la impotencia de vivir en un país sin justicia.
El bululú de gente en el estudio: Las cuñas de navidad se quedaron bobas frente a esto. Se trataba de un hecho inédito en la historia de la televisión venezolana. La emoción ya no era con motivo de un mensaje de fin de año; era todo un país unido durante la adversidad de aquél momento.
La pantalla en negro luego del himno nacional: Un vacío enorme. Más impotencia ante la injusticia que se estaba cometiendo. Un golpe duro a la libertad de expresión que al cabo de un año ha fortificado al país, dándonos la capacidad de ratificar nuestra lucha por los derechos que no estamos dispuestos a perder.

2 comentarios:
esta bien fino tu blog, lo felicito..exitos
Gracias por el comentario. Saludos!
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